
Gabriel, tus ojos aplastados contra el asfalto me miran
Gabriel cuando suplicas, pareces más bello,
Gabriel, este viaje no valía las monedas que empeñamos.
Gabriel, ahora la muerte me espera y su paciencia es eterna.
Gabriel, no cerraré los ojos hasta verte en el infierno.
Gabriel, invoco tu muerte como quien invoca un milagro
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